La demagogia de las ratios escolares. En respuesta al consejero Imbroda

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Las declaraciones del consejero Imbroda en torno a las ratios escolares ponen de manifiesto su total desconocimiento del tema, y su fácil recurso a acusar de demagogia a quienes venimos luchando por que se acometa un descenso del número de alumnado por aula.

Hablar de ratios escolares en los momentos actuales y citar datos y estadísticas se convierte, sin duda, en una ceremonia de la confusión. Porque, ¿de qué hablamos cuando hablamos de ratios escolares?

¿Hablamos del número máximo de estudiantes por unidad escolar que establece la normativa? Inamovible durante décadas pese a los innumerables cambios que sufrimos con cada nueva Ley Educativa.

¿Hablamos del número medio de alumnado por docente, que se establece dividiendo el total de la población escolar de un nivel entre el total del personal docente de ese nivel?

¿Hablamos del número medio de alumnado por aula, que se establece dividiendo el total de la población escolar de un nivel entre el total de unidades escolares de ese nivel?

Y, sobre todo, no olvidemos que en los dos últimos casos hablamos de “medias” que oscurecen realidades muy dispares.

Pongamos un ejemplo sencillo al alcance de todo el mundo, incluso del consejero Imbroda. Si en una localidad hubiera 10 unidades escolares de Educación Infantil, de las cuales 7 tuvieran 26 alumnos y 3 tuvieran 20 obtendríamos una media de 24,2 por aula, ajustada a la normativa, pero se encubriría que la mayor parte del alumnado está matriculado en unidades escolares que superan incluso el tope máximo establecido por ley. Esto, grosso modo, es lo que ha hecho el consejero Imbroda en su comparecencia de esta mañana, cuando alegremente ha afirmado que Andalucía tiene ratios más bajas que países de nuestro entorno.

Lo cierto y verdad es que desconocemos la fuente de sus datos, pero hay estudios contrastados que demuestran que, en conjunto, España tiene las ratios de alumnado por aula más altas de la UE, y nada hace indicar que Andalucía sea una excepción en este aspecto.

En definitiva, los datos de este macroestudio referidos a 2014 situaban a España en última posición (es decir, el mayor número de alumnado por aula) en Educación Secundaria, y el antepenúltimo en Primaria. Si en los últimos años la situación ha cambiado espectacularmente, y especialmente en Andalucía, donde se han cerrado varios miles de unidades públicas en Infantil y Primaria, es algo que pedimos al consejero Imbroda que nos aclare con datos contrastados.

Pero lo que tenemos muy claro en CGT, y con datos actualizados, es que Andalucía es la segunda comunidad autónoma de España con peor ratio de alumnado por docente, tanto en Educación Primaria como en Enseñanzas de Régimen General, dato que solo es peor en la Comunidad de Madrid.

De nuevo, en su comparecencia ante la prensa el consejero Imbroda ha vuelto a tildar de demagógico el reclamar un descenso de las ratios escolares. Pareciera que esta demanda es obra de personas iluminadas, radicales, “grupos anarquistas”… en fin, todas esas personas que venimos demandando un descenso de las ratios escolares desde hace años, y no por razones de salud ante la pandemia, que por supuesto, sino como herramienta de mejora educativa. Es más, el Sr. Imbroda se permite recomendar a las familias que piensen menos en las ratios y más en otros temas:

Me parece bien que las federaciones de Ampas aparte de preocuparse de las ratios, de la bioclimatización, que está muy bien, pudieran centrase también en la triple ‘r’: respeto, responsabilidad y rendimiento», porque «necesitamos esa colaboración con las familias por nuestros niños y jóvenes».

Pues si tanto le preocupan el rendimiento y el respeto, el Sr. Imbroda haría bien en leer las conclusiones de las investigaciones del “radical” profesor de Harvard Raj Chetty, citadas en un “demagógico” artículo en ABC:

Tener menos alumnos por clase mejora significativamente habilidades no- cognitivas como el esfuerzo, el buen comportamiento en el colegio y la iniciativa, que terminan redundando en una mayor probabilidad de finalizar estudios superiores a largo plazo.

Para finalizar, otra lectura que sugerimos al Sr. Imbroda es la de las recomendaciones que hace la Red de Atención a la Infancia de la Comisión Europea, un foro, como todo el mundo puede sospechar, plagado de personas demagogas, radicales y anarquistas. Esta red recomienda un máximo de 15 alumnos por aula en edades de 3 a 5 años (equivalente a nuestra Educación Infantil) y de 20 por aula en edades de 6 a 16 años (nuestra Educación Primaria y Secundaria Obligatoria).

Y puede que sorprendamos a mucha gente al afirmar que en algo coincidimos con las declaraciones que ha hecho el Sr. Imbroda esta mañana: hay un gobierno supuestamente progresista que ha elaborado una enésima Ley Educativa y no ha dicho NADA, sobre las ratios escolares. En cualquier caso, le recordamos al Sr. Imbroda que su partido político y el gobierno andaluz del que forma parte están en la oposición en el Estado, y no hubiera estado mal que en este tema la hubieran ejercido, como lo han hecho para salir en defensa de los supuestos agravios que recibe la educación privada concertada en esa ley.

Para profundizar en la realidad de las ratios escolares en Andalucía: «Andalucía, a la cabeza de la peor ratio en educación».

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