En enero, pásate a la sanidad pública

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La necesidad e importancia de una salud pública sólida es hoy más que nunca una gran evidencia. Ya no hay excusa: las bondades de una atención primaria más rápida y “selecta” que ofrecen las diferentes mutuas privadas simplemente ocultan su incapacidad en la gestión de situaciones graves y casos que requieren una verdadera atención profesional y de medios técnicos. En estos momentos se constata que, en cuanto tenemos un problema de salud serio, la mejor garantía es acudir a un centro público.

Ante la reciente crisis sanitaria que estamos sufriendo, hemos visto como la sanidad privada se ha puesto de perfil. Los hospitales y clínicas privadas evitan todo tipo de riesgos y derivan a la Sanidad Pública todos los casos sospechosos. Y por si esto no es suficiente, los seguros privados de salud ya han declarado que no cubren el coronavirus por ser una pandemia.

Estos hechos han puesto claramente de manifiesto que el objetivo de la sanidad privada no es procurar salud, ni mucho menos colaborar con el sistema público, sino ganar dinero, como cualquier empresa privada y el método es seleccionar bien el riesgo para traspasarlo o evitarlo, como así ha denunciado públicamente la Asociación de Facultativos Especialistas de Madrid (AFEM).

Como docentes de la escuela pública podemos entender perfectamente esta situación porque se está produciendo en paralelo y de forma simultánea en nuestro ámbito educativo. Llevamos años denunciando el proceso privatizador de la enseñanza en favor de empresas privadas y el negocio que estas suponen, comprobando como esta privatización pasa por el deterioro consciente de lo público y la segregación del alumnado.

La masificación de los centros, la subida de ratios, la falta de profesionales, el abuso de los contratos en interinidad, el personal de usar y tirar, los recortes económicos, la falta de recursos, la ausencia de espacios adecuados y suficientes, el cada vez menor tiempo de atención individualizada por especialistas… son desgraciadamente realidades de ambos sectores públicos.

¿Cómo podemos como docentes potenciar el sector público y apoyar la sanidad en concreto?

Todas las personas mutualistas podemos realizar el cambio ordinario de entidad sanitaria durante el mes de enero (desde 2022 ya no se contempla el segundo periodo de cambio ordinario, que tenía lugar en el mes de junio). Si abandonamos las mutuas y entidades privadas y apostamos por lo público, la parte de nuestra cuota mensual a MUFACE dedicada a asistencia sanitaria se derivará a la Seguridad Social, pasando a financiar y potenciar de forma directa la sanidad pública.

En el apartado Cambio de entidad sanitaria  de la página web de MUFACE se ofrece información detallada para realizar la gestión cómodamente y sin desplazamientos.

La gestión puede realizarse:

  • A través de la sede electrónica, con Cl@ve concertada o Cl@ve PIN, certificado electrónico o DNI electrónico. Puede hacerse en cualquier momento y es la vía más rápida.
  • Si no se realiza por medios electrónicos, puede enviarse el formulario por correo postal, a la correspondiente oficina, o presentarlo en cualquier registro de los contemplados en el artículo 16 de la Ley 39/2015, de 1 de octubre.
  • Finalmente, puede acudirse a las oficinas de MUFACE para formular la solicitud, con cita previa.

Más información, a través del siguiente enlace.

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