Calores en Educación

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Ya ha llegado la ola de calor y la Sra Susana, la Sra Presidenta de la Junta de Andalucía, se ha dado cuenta, por las manifestaciones que públicamente protagonizan alumnados, familiares y docentes en numerosos centros educativos andaluces. Con el natural nerviosismo de darse cuenta de aquello que ocurre en esta tierra, porque se ha estado fuera echando un pulso a Pedro, da instrucciones a la Consejería del ramo para que salga inmediatamente a la palestra y aplaque la natural y calurosa indignación del personal. Y va la Consejera, a punto de ser destituida, posiblemente sin saberlo, y se tira al ruedo y afirma que de poner ventiladores en las aulas, nada de nada que son perjudiciales. Y el asunto se agrava y siguen sumándose más gentes de la educación ante temperaturas extremas de coco y huevo, 37 y más grados a medio día. Se le han hecho llegar desde miles de centros educativos a la Consejería iniciativas múltiples para que se climaticen los centros educativos, por cierto las únicas instituciones públicas que no lo están. La solución abanicarse las personas que deben mal vivir sometidas a estas altas temperaturas. Temperaturas que legalmente impiden trabajar ya que la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de prevención de Riesgos Laborales, establece como temperaturas mínimas y máximas para la actividad laboral en espacios cerrados 17 y 27 grados respectivamente. Más aún cuando de actividad intelectual se trata todo el curso escolar.

La nueva Consejera no hace otra cosa que autorizar que las familias estén excusadas de mandar sus hijas e hijos a los centros educativos. Tamaño despropósito no hace consideraciones reales y no resuelve el asunto de los que quedan cautivos en esos hornos. Y es que los políticos del PSOE andaluz saben de los nocivos efectos de las temperaturas extremas, desde hace más de 10 años, cuando CGT puso en marcha una campaña, sostenida hasta hoy, de denuncias ante la propia Consejería y las Inspecciones de Trabajo de todas las provincias andaluzas. También saben en el Parlamento de Andalucía, porque se dio traslado y se ha reiterado, a todos los grupos parlamentarios. Saben los parlamentarios, también los del PSOE, que el Sr. Vázquez de la Chica, Consejero de Educación, en sede parlamentaria, año 2010, afirmó que la denuncia de temperaturas extremas en centros educativos era una “frivolidad”. Frívolos y posibles prevaricadores, todos los Consejeros de Educación de los gobiernos del PSOE.

Fdo Rafael Fenoy Rico

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