Un paso necesario que llega tarde y sin infraestructuras adecuadas
La Junta de Andalucía, tras años de inacción, solo reacciona con parches y medidas de emergencia ante las alertas climáticas, ignorando que la verdadera prioridad exige soluciones estructurales y una política preventiva que afrente de raíz la crisis.
La reciente decisión de la Junta de Andalucía de suspender las clases ante la gravedad de los temporales es, ante todo, una victoria del sentido común y de la presión de la comunidad educativa. Tras más de dos cursos exigiendo protocolos claros y anticipación, celebramos que se haya priorizado la integridad física de las trabajadoras, los trabajadores y el alumnado por encima de las presiones de quienes pretenden normalizar el riesgo, bajo el mantra de que «la educación no puede pararse».
De centros de enseñanza a refugios climáticos
No estamos ante eventos aislados. La realidad es que el planeta ha cambiado y nuestros centros educativos no están a la altura. En una etapa de escolarización obligatoria, es responsabilidad directa de la administración garantizar que los colegios e institutos sean espacios seguros y refugios climáticos.
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Otoño-Invierno: Sufrimos borrascas, filtraciones, humedades y desprendimientos por falta de mantenimiento.
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Primavera-Verano: En Andalucía el verano sacude con fuerza, cada vez mas temprano. Soportamos olas de calor extremas que incumplen la normativa de salud laboral.
Es inaceptable que, mientras el planeta se calienta, la respuesta de la Junta sea la improvisación constante en lugar de la inversión estructural.
10 años de lucha por la Bioclimatización: Una ley aparcada
Desde CGT recordamos que las movilizaciones de «Escuelas de Calor» lograron hace seis años una ley de bioclimatización que hoy sigue cogiendo polvo en un cajón. La Junta de Andalucía no está aplicando esta ley al ritmo que la emergencia climática exige.
Exigimos un plan de adaptación real que incluya:
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Aislamiento térmico y acústico de calidad. Con un compromiso real.
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Refuerzo estructural para evitar desprendimientos y derrumbes ante temporales.
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Sombreado y vegetación en los patios.
Hay presupuesto: Es cuestión de prioridades políticas
Nos dicen que estas reformas son costosas, pero sabemos que hay dinero suficiente. Lo que falta es voluntad política.
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Se puede triplicar el gasto militar para cumplir con las exigencias de la OTAN, entonces, hay dinero.
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Se perdonan impuestos extraordinarios a las grandes energéticas, responsables directas del calentamiento global, entonces, hay dinero.
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Se prioriza el armonismo bélico sobre la seguridad de nuestras hijas e hijos, para esto, no debería haber dinero.
Desde la CGT exigimos un Pacto de Estado que involucre a todas las administraciones (Congreso, Senado, Conferencias de Presidentes) para dotar de presupuesto real la adaptación de los servicios públicos a la crisis climática.
Nota de apoyo a las familias: Queremos enviar un mensaje de solidaridad a todas las familias que hoy hacen malabares para conciliar mientras acuden a sus puestos de trabajo en condiciones adversas. No nos gusta pedir la suspensión de clases, pero la vida debe estar en el centro.
No hay tiempo que perder
Desde CGT Enseñanza aplaudimos la decisión de suspender las clases hoy para evitar tragedias, pero exigimos soluciones permanentes ya. La seguridad no puede depender de un hilo de Twitter o de una decisión de última hora; debe estar garantizada por infraestructuras dignas del siglo XXI.
¡Por unos centros educativos seguros y bioclimatizados! ¡Gobernar es priorizar la vida!


