Verde que te quiero Verde

127

Verde con más vera en esta Andalucía, maltratada secularmente por los poderes centrales, y que caciquismos partidarios y amiguismos del mismo signo no han dejado levantar cabeza, a fuerza de ERE que ERRE. En Sevilla la Marea Verde Andaluza estalló al grito en defensa de la Pública. Muchas son las necesidades que, desde 1982, año autonómico por excelencia, la educación andaluza anda arrastrando. A pesar de los discursos triunfalistas de políticos, siempre de paso, el sistema educativo ha permanecido envejecido. Maquillado en ocasiones por enormes cantidades de dineros europeos, los llamados “fondos”, que se han dilapidado en ostentosas construcciones administrativas, cual palacios se tratara, en planes de orientación erróneos, de formación del profesorado ineficientes, en educación compensatoria segregadora, en escuelas rurales agrupadas y extintas ahora, en sobre dotaciones de bancas y sillas innecesarias, de programas informáticos dadivosos con centenares de miles de notebooks inservibles o tablets perezosas… Y los centros educativos sin dineros para gastos de funcionamiento, conservación o equipamientos necesarios.

Y cuando Europa cierra el grifo de estas auténticas tuberías de fondos “estructurales”, llega, huérfana de dineros, la LOGSE, que exige construcciones y más construcciones y es, entonces, cuando se recurre al capital privado, para construir en muchos casos, atrasando los pagos tres o cinco años, o para externalizar servicios, comedores escolares, transportes escolares, monitores de alumnado con necesidades educativas especiales… Beneficiando al mismo tiempo a quienes con la privada hacen negocios y no sólo se le consiente, sino que encima se les garantiza, a fuerza de conciertos y nuevos conciertos educativos.

Mientras los recursos personales escasean, y no se cubren las bajas ni las sustituciones, se precariza a todo el profesorado interino, se les descuenta de los contratos absolutamente todo y se les exige disponibilidad absoluta, para mantener el leonino contrato que supone trasladar familias enteras de un pueblo a otro, como si de ferias se tratara. 

Ahora, en esta tierra, ya se ha sentido la puñalada, de despidos a trabajadoras de la escuela Infantil La atunara, que del Ayuntamiento pasó a la Junta de Andalucía, para cedérsela a una empresa privada, y después de 10 años decirles a las trabajadoras que ahora “se rescata” el servicio para en la calle dejarlas. ¿Razones? ¡Vagas! -que si la ley de administraciones públicas… Ahora el gobierno del PP y Ciudadanos, después de 15 años que el PSOE utilizaba, al personal cualificado en empresas contratadas, pretende hacerle lo mismo. Al sector del personal técnico de integración social (PTIS) ya las tiene mal dadas. Estas personas trabajadoras vienen padeciendo pésimas condiciones laborales y ahora al paro quedan condenadas. 

La máxima de LOS QUE ESTÁN SE QUEDAN, que rige en todo el mundo laboral debe aplicarse aquí con más vera, ya que es imprescindible no mantener sino aumentar el número de estos profesionales y de otros tan necesarios en la educación. En la Educación andaluza, conviene políticamente ir despertando y salir del sonambulismo para comportarse verazmente, por derecho, dando estabilidad a todo el personal inocente de políticas nefastas entre el Verde Viento y las Verdes ramas. 

Fdo. Rafael Fenoy