Ni un docente más. Medidas extraordinarias de la Consejería para el curso 2020/21

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Hoy está llegando a los centros la comunicación de la planificación de la plantilla para el próximo curso. ¿Esperábamos que hubiera mayor inversión y se contratara a más personal para atender mejor y en condiciones más seguras al alumnado? Toca despertar. Pero lo que nos encontramos es un escenario de pesadilla. Todo queda igual que siempre. No hay ampliación alguna. La Consejería contempla un inicio de curso como si no hubiese sucedido nada. Tal cual.

Fijémonos en la segunda acepción del término planificación según la RAE:

2. f. Plan general, metódicamente organizado y frecuentemente de gran amplitud, para obtener un objetivo determinado, tal como el desarrollo armónico de una ciudad, el desarrollo económico, la investigación científica, el funcionamiento de una industria, etc.

Si es un plan general, metódicamente organizado y de gran amplitud, solo resta preguntarse entonces cuál es el objetivo que persigue la Junta. ¿Volver a una situación de confinamiento cuanto antes y retomar el teletrabajo? ¿Justificarse con el reparto de tablets y adiós muy buenas? ¿De verdad la Educación no merece más? La política de la Consejería muestra lo que le importa. La devaluación de lo público y el sálvese quien pueda. Ese es su Norte.

Pero tampoco anda por otros derroteros el Ministerio de Educación. Las últimas declaraciones de una y otra Administración son para enmarcarlas. La ministra o la habilidad para no decir nada. Y la viceconsejera o el arte de la vacuidad. Es difícil aportar menos en tiempos en que los cambios y las mejoras son tan necesarios.

¿Hasta cuándo van a aguantar equipos directivos sin presentar dimisiones en bloque? ¿Docentes sin rebelarse de tanta burocracia y desprecio? ¿Familias sin protestar por que se juegue con la salud y el derecho fundamental de sus menores a la educación? ¿Estudiantes por que no se garantice la educación presencial? ¡A la calle, que ya es hora!