Llueve sobre mojado en el CEIP Fernando Feliú de Gerena

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CGT Enseñanza de Sevilla denuncia ante la Inspección de Trabajo que el CEIP Fernando Feliú tiene los techos en pésimo estado debido a las continuas filtraciones de goteras cada vez que llueve.

Estas filtraciones, que mantienen llenas de moho todas las aulas de la fachada pricipal del edificio, llegan incluso a provocan grandes bolsas de agua que incluso han producido desprendimientos de parte del techo. Asimismo los cajones de aglomerado de las persianas se encuentran totalmente abombados y rotos debido a la humedad, lo que provoca la continua entrada de aire del exterior.

El profesorado y alumnado de estas aulas se ha visto obligado a reducir el espacio útil de las mismas, dejando libre y acordonada la zona afectada en prevención de posibles accidentes.

Se da la circunstancia de que el centro Fernado Feliú es uno de los más masificados de la provincia (en estos momentos incluso con dotación de caracolas para aliviar la ratio) y no dispone de otros espacios donde reubicar al alumnado y profesorado afectado que sufren años tras años, cada vez que caen dos gotas. Estas lamentables condiciones de trabajo y estudio suponen un continuo riesgo físico y para la salud de estudiantes y trabajadores (asma, alergias…)

La Comunidad Educativa ha puesto en conocimiento y denunciado en reiteradas ocasiones, la lamentable situación de estas instalaciones y los riesgos derivados de esta situación, sin que hasta el momento se haya actuado de manera definitiva por parte del Ayuntamiento de Gerena, administración competente en este caso, que se ha limitado a la limpieza de canalones y pintura de la zona afectada, desoyendo las recomendaciones de actuación de sendos informes de 2010 y 2016, en los que se informaba de problemas estructurales y se instaba a la entidad competente a actuar de manera integral en la cubierta del colegio y a una correcta impermeabilización de la cubierta del centro.

El problema viene de lejos como se puede observar en las noticias que se enlazan. Ya en enero de 2019 las familias se negaron a llevar al alumnado afectado por aquel entonces como medida de protesta ante esta situación inadmisible. Pero los problemas continúan.

La situación de deterioro y las medidas adoptadas son similares a la de otros centros educativos andaluces, medidas que se limitan a parchear los problemas y a actuaciones parciales y provisionales que en ningún caso resuelven los problemas, y que en la mayoría de ellos se convierten en permanentes por la incompetencia y la absoluta dejadez de la Administración.