Lenguas clásicas en el IES Padre Manjón de Granada

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Se diría que el mundo de la Roma y la Grecia clásicas y sus lenguas tienen hoy más vigencia que nunca: programas de radio, documentales, series hasta en latín, jornadas –más de doscientos inscritos en las XV JORNADAS DE CULTURA CLÁSICA.COM del pasado mayo en Granada-, noticias en prensa de hallazgos arqueológicos, novela histórica… Sin duda, una presencia rica y constante.

Sin embargo, nuestras autoridades educativas siguen sin ser conscientes de la riqueza que pueden aportar en la educación de nuestros jóvenes. Es incomprensible que en la E.S.O. no haya una asignatura que cursen todos los alumnos con contenidos de cultura clásica y fundamentos griegos y latinos de nuestras lenguas nacionales.

Sin quitar valor a la presencia en otros ámbitos, todos sabemos que es en la dinámica del aula donde se produce principalmente el asombro y la inquietud intelectuales que alumbran el conocimiento: por qué Dido acoge a Eneas, por qué Edipo insiste en la búsqueda que le lleva a la autodestrucción; también cómo para los atenienses arrasar a los melios era más provechoso que acordar su rendición, o que… los ornitólogos nos son los animales que ponen huevos. Estos aprendizajes se incorporan a la vida, que debe ser algo más que el consumo compulsivo de Erisictón o el omnipresente narcisismo (Hercle!) que nos invade.

Dicho todo esto a modo de reflexión, entro en el motivo concreto de este escrito.

En la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía, al parecer, no se valora este saber. No entiendo, de otro modo, que se dispongan a suprimir el itinerario de Humanidades – junto con Griego y Latín, también Literatura Universal e Historia del Arte- en el Bachillerato de Humanidades y Ciencias Sociales de Adultos de mi centro, el IES Padre Manjón de Granada. Y me temo que situaciones parecidas se estén dando en otros lugares.

No es problema de número de alumnos. Todos los años hay demanda: este curso que estamos terminando, en Primero, dieciséis alumnos matriculados, más que el curso anterior. En cualquier caso, bastantes más que en el otro Bachillerato, de Ciencias, que no se cuestiona, por ahora.

El Bachillerato de Adultos cumple una función social que responde al carácter de servicio público que debe tener la escuela pública. Los alumnos que lo cursan tienen un perfil especial: retoman los estudios dejados de lado por muy diferentes motivos en su momento y muchos de ellos compaginan estudio y trabajo. Necesitan una atención marcadamente personalizada en su mayoría. La educación a distancia, que, me temo, va a ser la opción que se les ofrezca, dejará fuera a muchos de ellos. Desde luego, para aquellos que ya han cursado el primer curso en nuestro centro es algo inadmisible con tintes de fraude.

Por otra parte, si alguien piensa prioritariamente en términos de gasto público, debería informarse sobre el injustificable desequilibrio que se da en nuestra ciudad entre centros públicos y centros concertados, subvencionados con el dinero de todos.
La comunidad educativa del IES Padre Manjón, representada en su Claustro de Profesores y en su Consejo Escolar, ya ha dirigido a esta Delegación de Educación sendos escritos manifestando su rechazo a esta supresión del itinerario de Humanidades. Seguiremos alerta.

El IES Padre Manjón, con sus cincuenta años recientemente cumplidos, es un referente en la educación pública de esta ciudad. Sería un fracaso para su comunidad educativa y para las personas y colectivos ligados a él no frenar esta supresión y que, a la vez, el próximo viaje de estudios de sus alumnos fuese un crucero por las Islas Cícladas o por las costas del mar Tirreno.

Miguel Ángel Rubio Mirón.

Profesor de Latín del IES Padre Manjón de Granada