La cancelación de la toma de posesión del personal interino es una tomadura de pelo de la Consejería

983

CGT ofrece su ayuda a las afectadas para presentar un recurso reposición

Tras el susto de la anulación el viernes 13 de la convocatoria de SIPRI del jueves 12, quienes habían sido nombrados respiraron al ver que no se les incluía en esa resolución. Las consultas hechas el mismo jueves en las Delegaciones, temiendo lo peor, decían que no tenían nada de qué preocuparse.

Este lunes 16 de marzo, después de los nervios y dudas del fin de semana, 252 docentes comprobaban, con alivio, que estaban dados de alta. Hasta ahí, todo «normal». Durante la mañana entran en contacto con su equipo directivo, compañeros, se enteran de los grupos que tienen asignados, empiezan a preparar materiales y tareas para estos días, establecen comunicación con el alumnado y las familias. Se ponen las pilas a contrarreloj, con ilusión.

Pero se ve que la Consejería llevaba mucho tiempo sin cambiar de parecer y ya era hora. Así que le tocó a este colectivo. Algunas de estas personas han tenido que dejar otro empleo para disponerse a trabajar en la educación andaluza. Y ahora se quedan con una mano delante y la otra detrás y la cara de idiota.

La Consejería se parapeta en el Real Decreto 463/2020 para ahorrarse las contrataciones, haciendo una interpretación perversa de la interrupción de los plazos para la tramitación de los procedimientos de las entidades del sector público. Ignora la Consejería que el RD recoge que durante el tiempo que dure el estado de alarma se mantendrán las actividades educativas a través de las modalidades a distancia y «on line». Contraviene además su instrucción de 13 de marzo, cuyo artículo primero recoge que su objetivo es favorecer la continuidad de los procesos de enseñanzaaprendizaje y garantizar la organización y funcionamiento de los centros durante el periodo de suspensión de la actividad docente presencial. ¿Cree la Consejería que puede garantizarse sin docentes?

Aplazar los nombramientos al fin del estado de alerta no tiene pies ni cabeza. Para entonces, las bajas y altas que se hayan producido harán inviable el escenario de ficción que contempla la Consejería: que estas coincidan exactamente con las del jueves 12.

Una Administración insensible al personal que trabaja en sus centros contratado por empresas, el eslabón más débil de la cadena, no tiene miramientos a la hora de tratar al colectivo interino de esta forma.

Esta medida socava la ya devaluada credibilidad de la Consejería, a la vez que perjudica al profesorado y al alumnado de numerosos centros educativos.

CGT anima al personal afectado a interponer un recurso de reposición y se presta a su asesoramiento.