Junta de Andalucía sigue derrochando dinero en su Programa de Calidad

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Mientras los centros educativos no tienen ni para pagar la luz la Junta se empeña en anteponer el programa de calidad a otras necesidades más urgentes. Siendo además un programa ilegal según sentencia del TSJA ante demanda de CGT

En la mesa Sectorial del viernes 29 de enero de 2016 la Consejería ha presentado un borrador de proyecto de orden para modificar la que regula el llamado “Programa de calidad y mejora de los rendimientos escolares en los centros docentes” en el que se establece el cobro de los “incentivos económicos” en función de los “objetivos educativos fijados”.

Desde CGT lo consideramos impresentable y clarificador de las prioridades de gasto de la Junta de Andalucía. Mientras los centros educativos públicos no han recibido en muchos casos ni un céntimo en lo que va de curso, que hace que algunos centros no puedan ni pagar el recibo de la luz, mientras se ha despedido a miles de profesores y profesoras por los recortes, mientras no se sustituyen adecuadamente las bajas porque no hay “cupo” (sic), o muchos servicios esenciales se han subcontratado a empresas privadas que explotan a sus trabajadores y trabajadoras (comedores, monitores de educación especial, actividades extraescolares etc), la prioridad de la Consejería de Educación es pagar incentivos económicos por un plan economicista que considera al alumnado como un producto de una fábrica. Que considera que aprobar más alumnos y alumnas depende de que se dé una paguita extra al profesorado que apruebe a más.

Pero este Programa no solo es, como nosotros entendemos, inmoral, además es ilegal, ya que así lo dictaminó una sentencia del Tribunal Superior de Andalucía, ante demanda interpuesta por CGT (del día 3 de abril de 2013, de la SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO DE SEVILLA, SECCION TERCERA).

Desde CGT defendemos que es necesaria una verdadera homologación salarial de los casi 100.000 docentes andaluces, que de media cobran 5000 euros menos que otros docentes españoles, y no unas gratificaciones a unos sí, y a otros no como hace el mal llamado “Programa de calidad”.

CGT considera que la calidad de la educación pasa por aumentar los recursos y que todo el dinero que se está despilfarrando en el Plan de Calidad daría para contratar a miles de docentes.

Pero lo que nos parece aún más grave es que los sindicatos de la mesa sectorial colaboren en esto. Ya que sindicalmente, no sólo es erróneo dividir a las trabajadoras y trabajadores, sino que a fuerza de dar pagas a una parte, se despide a la otra.