En el principio fue el verbo

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El nuevo gobierno del Partido Popular de la Junta de Andalucía tiene clara esta máxima: “lo que no se nombra no existe”.

En consecuencia, como primera medida estrella de su nuevo mandato en educación, ha puesto nombre a todo lo que le interesa visibilizar y hacer presente en el ámbito educativo. Hablamos de dos aspectos fundamentales: la enseñanza privada concertada y la Formación Profesional. Ambos elementos avanzan de la mano en un acelerado proceso de privatización y de control ideológico del alumnado financiado con dinero público.

La enseñanza concertada

Con la creación de la nueva “Dirección General de Enseñanza Concertada” y su inclusión en el organigrama de la Consejería se evidencia públicamente una apuesta clara por la participación/intromisión de la iglesia católica en la gestión del ámbito educativo. No podemos obviar que en Andalucía ningún centro privado concertado imparte en sus aulas otra religión que no sea la cristiana. A pesar de esta evidencia, disfrazan los verdaderos objetivos y funciones de esta nueva consejería hablando en general de diferentes “confesiones religiosas en materia educativa”.
La importancia de poner nombre a las cosas no es baladí, ya lo dejan bien claro en el evangelio de Juan: “Al principio existía el verbo… Todas las cosas fueron hechas por medio de la Palabra y sin ella no se hizo nada de todo lo que existe”.Nombrar e incluir la enseñanza concertada en su nuevo organigrama, por lo tanto, no es gratuito: es otro paso más en firme hacia la legitimación de un modelo de enseñanza concertada religiosa subvencionada con dinero público que en su momento nació como subsidiario de la escuela pública y ahora se vuelve preeminente en Andalucía. Supone, además, refrendar el proceso privatizador y segregador que lleva sufriendo la educación pública andaluza desde hace más de una década y que está suponiendo un incremento muy significativo de la enseñanza privada respecto a la Pública.

Las cifras* son claras: el alumnado matriculado en enseñanzas públicas de régimen general en Andalucía en el último curso supone el 72,4% respecto a los centros privados, cuando en el curso 2012/13 superaba el 75%. Este trasvase de alumnado hacia la educación privada se está acelerando en los últimos años debido a la política de reducción de la oferta de plazas y cierre unilateral de unidades públicas frente al blindaje de los centros privados concertados. El alumnado de centros privados en Andalucía se ha incrementado en más de 43.000 en 10 años pese al acusado descenso de natalidad que se ha producido. (*Datos del Ministerio de Educación Y Formación Profesional).
También es esencial en este nuevo “nombramiento” la motivación económica: la gestión y el control de la mayor parte posible de capital público por parte de empresas religiosas privadas del ámbito educativo. Así explica la propia Consejería una de las funciones de esta nueva Dirección General: “La ejecución de las actuaciones financiadas con fondos estructurales u otros fondos de la Unión Europea del ámbito competencial de la Dirección General”.Mientras, de forma paralela, se provoca el deterioro de un magnífico sistema de educación pública que SÍ garantiza los principios de equidad e inclusión del alumnado, con personal que ha accedido a su puesto respetando los principios de igualdad, merito y capacidad.

La Formación Profesional

Con la llegada del PP al gobierno de la Junta también se modifica el nombre de la Consejería de Educación, que pasa a llamarse “Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional”. La FP Importa y mucho, pero evidentemente no por cuestiones formativas, sino lucrativas. Todas las modificaciones normativas y legislativas que se vienen produciendo últimamente en la Formación Profesional van de la mano de la empresa privada. Frente a una deseable formación pública completa e integral, se potencia un nuevo modelo de FP Dual privatizado, que ajusta los perfiles, la formación y los sistemas de prácticas en función de los intereses económicos de las empresas y de su “necesidad” de mano de obra barata y sumisa.

Por si nos quedara alguna duda, los centros educativos privados de FP han tenido un espectacular crecimiento en estos tres últimos años amparados desde la Consejería de Educación. Lo explicamos con cifras:
Los ciclos privados de FP Grado Superior en Andalucía han experimentado un crecimiento vertiginoso del 55% en tan solo tres cursos, pasando de 620 unidades (curso 2018/19) a 963 (curso 2021/22). De igual manera, los Ciclos Formativos privados de Grado Medio han crecido un 36% en este mismo período, pasando de 192 unidades a 263. Todo esto en un contexto generalizado de cierre de unidades públicas.

Este es el horizonte de las nuevas políticas educativas del nuevo gobierno de la Junta de Andalucía y su concepto de Desarrollo Educativo: privatización, adoctrinamiento, sumisión y degradación de lo público para favorecer los intereses económicos de la empresa privada.

Parafraseando a Pink Floyd, el alumnado vuelve a ser considerado “otro ladrillo en el muro”.