El desastre de la escolarización

7385

Del 2 al 8 de junio, las familias tienen que matricular a los menores que continúen en los mismos centros. La Consejería de Educación ha puesto a su disposición un sistema online para no tener que acudir presencialmente a los centros, debido a la situación en la que nos encontramos en plena desescalada.

El desastre ha sido absoluto: las familias y las direcciones de los centros no pueden más; el sistema no funciona por más que se intente; no se cargan los documentos que hay que adjuntar; si se consigue completar la solicitud, el programa no permite firmarla y presentarla. Esto sucede a cualquier hora del día y de la noche. Nos consta que hay madres y padres trasnochando para poder cumplimentar las matrículas. Otras veces, simplemente ni siquiera se puede acceder a la solicitud.

Por si fuera poco, el programa no cruza los datos fiscales y laborales y se obliga a madres y padres a acercarse a los centros a entregar certificados de trabajo o de vida laboral, y a personarse ambos progenitores para firmar la solicitud de matriculación.

En fin, un despropósito absoluto en el que llevamos inmersos tres días. La Junta, en lugar de tranquilizar a las familias y aliviar a las direcciones ampliando el plazo, pone en riesgo la salud de muchas personas al obligarlas a acudir al centro. Además, presume en Twitter del buen funcionamiento del sistema.

ASADIPRE (Asociación Andaluza de Directoras/es de Centros Públicos de Educación Infantil, Primaria y Residencias Escolares) pidió matrícula de oficio masiva, lo cual habría sido más lógico dadas las circunstancias y que solo se tuvieran que concretar algunos aspectos como la opción de optatividad.

Desde CGT Enseñanza, exigimos mejoras del sistema y ampliación de plazos, tal y como reclaman familias y directivas.

Caso real:
«Hoy he firmado la matrícula telemática de unos de mis hijos. Del otro, al firmarla ayer me dio error. Por eso he llamado a la Secretaría. Desde allí me han dicho que ninguno de los dos aparecía matriculado. Finalmente he llevado las matrículas presencialmente, con todos sus avíos de papeles…
Lo que quiero decir es que estoy convencido de que hay mucha gente que cree haber matriculado a sus hijos pero el sistema no los ha grabado…
Se va a liar gorda como no lo enmienden.».