Comunicado sobre las instrucciones del 2 de abril

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En la mañana de ayer 2 de abril de 2020, la Consejería de Educación y Deporte consideró conveniente dictar unas pautas de trabajo que constituyan el eje sobre el que se articulen las estrategias y organización de los procesos de enseñanza-aprendizaje, así como la evaluación de los mismos en los centros, mientras se mantenga el estado de alarma.

Pautas o instrucciones que llegan tarde, nos dejan perplejas y no cuentan con el consenso de la comunidad educativa.

Desde que se declaró el estado de alarma el 12 de marzo y se decretó el cierre de los centros educativos a partir del 16 de marzo, los docentes hemos hecho un esfuerzo sobrehumano para hacer frente a la situación de crisis por coronavirus poniendo todos nuestros recursos a disposición de la Administración, entendiendo que era nuestra responsabilidad atender al alumnado, a pesar de la dificultad que entrañaba, con el compromiso de que nadie se quede atrás.

Los docentes no hemos perdido de vista que la Consejería de Educación estaba dejando caer sobre nuestros hombros toda la responsabilidad del proceso de enseñanza-aprendizaje del alumnado, sin dotarnos de los recursos necesarios y sin atender las necesidades de las familias de contextos desfavorecidos. La brecha digital se hace evidente en los primeros días del confinamiento y la Junta de Andalucía y la Consejería de Educación no ponen soluciones.

Las instrucciones del 2 de abril nos aclaran únicamente estas cuestiones:

  • El curso hay que cerrarlo con calificaciones para las evaluaciones 2ª y 3ª, e informar a las familias, por los medios que sean, incluso correo postal, con el consecuente riesgo para las personas que trabajan en Correos.
  • Los medios para llevar a cabo el proceso de enseñanza- aprendizaje y los procesos de evaluación dependen de los medios digitales del profesorado, en coordinación con los centros educativos y las familias.
  • Las instrucciones no son precisas para ninguna etapa y no aclaran nada de los procesos de enseñanza-aprendizaje ni de las evaluaciones de cursos especialmente importantes 4º de ESO (último curso de la Educación Secundaria Obligatoria) y 2º de Bachillerato (último curso de Bachillerato y previo a la EBAU).
  • El teletrabajo en Formación Profesional es inviable, ya que gran parte de los contenidos son prácticos.
  • Debemos avanzar en los contenidos y adaptar, concretar y priorizar los objetivos y los contenidos expresados en las programaciones didácticas, señalando aquellos que se consideran mínimos (la burocratización de nuestro trabajo sigue su curso).

La situación es sangrante, teniendo en cuenta además que, mientras los docentes de las escuela pública hacen malabarismos para hacer su trabajo, los trabajadores de los centros privados y concertados respiran en su gran mayoría tranquilos porque ni mucho menos tienen los mismos problemas que las trabajadoras de la pública en cuanto a recursos.

Con la pandemia es aún más evidente la apuesta de los gobiernos neoliberales por la financiación de los centros concertados y privados y el desmantelamiento progresivo de la Enseñanza Pública desde hace años.

Desde CGT, pedimos a la Consejería que no abandone al profesorado a su suerte, y le recordamos que, hoy y siempre, la Enseñanza Pública no se vende sino que se defiende.

Por todo esto, denunciamos públicamente:

  • La tardanza y la falta de previsión en la toma de decisiones de la Administración.
  • La desinformación generalizada y el caos en los centros educativos sujetos a la “libre autonomía de los centros”.
  • El teletrabajo sin descanso, sin horarios, sin instrucciones claras, sin medios para atender a la diversidad, fiscalizados en algunos casos por los propios equipos educativos y las familias.
  • La anulación de nombramientos y paralización de SIPRI, abandonando al profesorado interino y al alumnado, al que se le niega su derecho a la Educación.
  • La carencia de dotación de medios digitales necesarios a las familias más desfavorecidas.
  • La falta de apoyo a los docentes en su labor educativa.

Somos uno de los pilares fundamentales de la sociedad, la dotación de recursos a la Escuela Pública era y es fundamental para asegurar el buen funcionamiento de la misma.

LA ESCUELA PÚBLICA NO SE VENDE, SE DEFIENDE