CGT denuncia que el proyecto de orden sobre el Reglamento Orgánico de los Conservatorios Superiores y de las Escuelas Superiores de Arte Dramático no soluciona las graves carencias de las Escuelas Artísticas Superiores (EEAASS)

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La primera evidencia la encontramos cuando la consejería, en una clara muestra de desconocimiento, continúa tratando a los conservatorios superiores como centros de secundaria a todos los efectos, algo completamente alejado de su realidad. El carácter superior de su formación y titulación debería de ser mucho más acorde a la estructura, funcionamiento y organización de una universidad, cuestión fundamental que no se aborda en este borrador.

Por una parte, se mantiene la falta de autonomía de las mismas y no se las equipara a centros de estudios superiores análogos a las universidades, como en el resto de Europa.

Tampoco establece unos cauces claros de colaboración con universidades que permitan que se implanten estudios de posgrado, además de no recoger en el horario del profesorado determinadas tareas y funciones específicas que sí que se les exige.

No se concreta en este horario el tiempo que deben dedicar a otras labores obligatorias distintas de la docencia como la orientación para la investigación, la investigación artística propia o la experimentación y mejora de los procesos de enseñanza

El texto se olvida completamente de la importancia de potenciar la creación y el desarrollo personal de las carreras artísticas de su profesorado que permitiría añadir mucho más prestigio a estos centros. Estamos viendo cómo, en muchas ocasiones, a quienes solicitan una reducción de jornada no se les facilita o garantiza la conciliación y se les obliga a asistir al puesto de trabajo todos los días, coartando así los procesos de libertad creativa, experimentación y producción artística que limitan sus carreras profesionales.

Al contrario que en el resto de países de Europa, aquí no se potencia en absoluto la excelencia del profesorado. No se considera que sus producciones son un valor añadido que redunda en la calidad de la enseñanza y el prestigio del centro, sino que día a día la función docente supone un gran lastre para ello.

Tampoco se habla ni se recoge nada del personal técnico necesario para el apoyo de la actividad formativa, desarrollo y mantenimiento de los mismos. Hablamos de puestos de trabajo de técnicos de sonido, iluminación, imagen y especialmente de redes, necesarios para la producción de las actividades creativas, proyección y difusión de las mismas.

En la práctica el borrador de proyecto de decreto para las EEAASS supone ceñir a estos centros con el corsé de unos estudios obligatorios de centros de Educación Secundaria al que es imposible amoldarse por sus características.

Las consecuencias:

  1. Estructuras organizativas no válidas ni operativas que no responden a sus objetivos ni intereses dificultando la gestión y el funcionamiento cotidiano de los centros.
  2. Falta de autonomía en la gestión de los mismos que limita la proyección y el desarrollo de una formación superior que debería asemejarse a un modelo universitario más acorde con su realidad.
  3. Falta de adecuación de las necesidades de personal e imposibilidad de creación de puestos de trabajo específicos relacionados con estas disciplinas artísticas.

Con este borrador de decreto la consejería revela su desconocimiento sobre el día a día de los conservatorios superiores y escuelas de Arte Dramático. Nada se avanza en lo que debería ser un claro objetivo: la adscripción universitaria de estos estudios superiores con las ventajas que esto supondría en cuestiones esenciales como:

  1. Normalización y adecuación de los títulos a la norma europea.
  2. Plena equiparación de todas las titulaciones.
  3. Convergencia con Europa y otros países de nuestro ámbito cultural.
  4. Favorecer la libre circulación de graduados/as en enseñanzas artísticas sin que la titulación sea una traba para continuar estudios o el ejercicio profesional.
  5. Potenciar el desarrollo institucional de los centros, que podrán impartir el ciclo completo (grado + postgrado), lo que les permitirá convertirse en centros de investigación, aumentando así su legitimidad y su prestigio, y su servicio público.
  6. Promover la investigación científica aplicada y la vinculación de esta con los agentes sociales y económicos del sector cultural para potenciar su completo desarrollo.
  7. Favorecer la plena igualdad de oportunidades, ya sean las de los centros para competir en igualdad de condiciones con los Centros privados, las del estudiantado, las del profesorado o las del personal de administración y servicios.
  8. Equiparar los derechos de un estudiantado que hasta la fecha ha sido gravemente discriminado en aspectos tan fundamentales como titulación, ayudas al estudio (desde becas a residencias), recursos materiales para el estudio en los centros, prácticas externas, movilidad o programas de inserción laboral.
  9. Ofrecer al profesorado oportunidades reales para desarrollar una carrera profesional en la que la trayectoria docente se pueda complementar con la investigadora, o, en su caso, la creadora.

Por todo esto que desde CGT hacemos un llamamiento a la administración educativa a que modifique sustancialmente este proyecto de tal forma que incluyendo todas estas demandas que se aportan permita de una vez que la excelencia de nuestras enseñanzas artísticas superiores se ponga en cuestiones de autonomía, organización y funcionamiento al nivel del resto de comunidades autónomas españolas en las que sí se ha avanzado en este sentido.