Positivos escolares, normalidad en las aulas

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Un centro educativo recibe una llamada para ser informado por una madre que un alumno de un grupo de primaria le han hecho la prueba del COVID-19, lo que se viene llamando PCR (reacción en cadena de polimerasa) y ha dado positivo. Es decir, tiene el virus, aunque es asintomático. Y a pesar de no mostrar síntomas le han hecho la prueba, porque a su padre se la hicieron y dio positivo. Es decir, el hijo convive con el padre y si el padre da positivo en la prueba COVID, se le hace la prueba al hijo. Hasta aquí, un procedimiento impecable.

Hay más centros educativos con esta casuística y en la comarca del Campo de Gibraltar, noticia de 27 de septiembre, hay 10 centros con aulas clausuradas y alumnado confinado al detectarse la presencia del virus porque algún alumno ha dado positivo. También parece un procedimiento impecable ya que, aislando la fuente de contagio, se previene. Además, esto ocurre en todas las empresas donde se detecta una persona portadora del virus. Se rastrea (identifica y entrevista) a todo el personal que ha estado en contacto con la persona contagiada y se le confina para que una vez aplicado la PCR se sepa con seguridad si es o no portador del virus.

Volvamos a este centro en particular ya que se conocen algunos detalles que permiten plantear varios interrogantes.

Llama la atención que este alumno dejó de ir al centro el lunes 21 y que el centro no recibe la información hasta el viernes 25, porque la familia días antes informa “telemáticamente” y la persona que debía recibir el mensaje está enferma y no lo recibe. Tampoco el sistema de salud informa al centro con anterioridad, aunque es evidente que conoce del positivo del padre, primero, y del hijo después. Sea por A o por B, lo cierto es que el centro educativo no tiene noticias del alumno desde el sábado anterior.

El protocolo no ha funcionado correctamente y en esto de contagiarse es grave. Si el tema es de salud es el sistema de salud el que debe alertar a todas las personas relacionadas con el foco de contagio.

No queda esto aquí, sino que el centro educativo puesto al habla con el centro de salud recibe la siguiente indicación: “ el alumno no acude al centro desde el lunes, por lo que se considera que está fuera de las 48 horas que por protocolo toman de referencia, comunicándome que no procede el confinamiento de los grupos de convivencia.”. Con este mensaje se informa a las familias que las clases el próximo martes seguirán con normalidad.

Perplejidad y curiosidad por conocer como se sabe desde cuando el alumno portaba el virus. Una fuente médica confirma que la PCR no informa del momento en el que el virus infecto al paciente, sino si está o no. Suponiendo que el padre contagiara al hijo el jueves día 17 y el alumno ha estado con sus compañeros y compañeras en clase al menos 2 días, jueves y viernes; ¿cabe la posibilidad que alguien del alumnado o profesorado de ese curso esté contagiado? Y si existe esa posibilidad ¿Por qué antes de seguir asistiendo al centro educativo no aplican la PCR a todo el alumnado y profesorado que estuvo en contacto con el foco de contagio? ¿Quién lo sabe?

Rafael Fenoy Rico