A la Consejería le preocupa el coronavirus pero no la falta de personal de limpieza en los centros educativos

1021

La Junta de Andalucía ha publicado «COVID-19. Guía para Escuelas, Centros educativos y Universidades». No vamos a entrar en la idoneidad del documento, pero sí vamos a detenernos en uno de sus puntos; concretamente, en el 2. Cómo prevenir la infección por COVID-19.

El guion segundo de dicho punto dice:

-«Los alumnos, estudiantes, profesores y personal de centros educativos y visitantes deben extremar las medidas de higiene y lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón especialmente después (…) Si no se dispone de agua y jabón, se puede usar una solución hidroalcohólica». Con suerte habrá jabón, pero lo de la solución hidroalcohólica suena a broma. Quien haya elaborado el documento parece desconocer la realidad de los centros. ¿Tal vez se insinúa que cada cual se lleve sus toallitas?

El guion sexto indica:

– «Se recomienda a los centros educativos asegurar una limpieza diaria haciendo especial hincapié en las superficies de manipulación frecuente (por ejemplo: barandillas, pomos, teclados y ratones de ordenador, mesas, etc.)». La carencia de personal en los centros educativos no cuadra con una limpieza tan exhaustiva como se recomienda. No es de recibo, desde luego, que cargue sobre el personal de limpieza la responsabilidad de algún hipotético contagio. ¿Pretende la Consejería contratar a más plantilla? Si así fuese, por supuesto, que sea directamente y no a través de subcontratas, cuyo personal padece unas condiciones penosas (empresas que no aportan suficientes suministros de limpieza, que pagan con meses de retraso, que exprimen a sus trabajadoras…).

Y sigue a continuación:

«Los centros educativos deben asegurar la disponibilidad de los recursos necesarios para seguir estas recomendaciones y la difusión adecuada de las mismas». Recordamos, por si lo había olvidado la Junta, que en los colegios el personal depende del Ayuntamiento de la localidad. Desde CGT esperamos que en los centros cuya gestión de personal depende de la Consejería (tal y como recoge el documento y dada la preocupación que muestra), aproveche la ocasión para reforzar las plantillas del personal de limpieza, cuya privatización/externalización comenzó hace años, a imagen y semejanza de lo que ocurría en Madrid. También se copió de allí el bilingüismo. Pero esa es otra historia que contaremos otro día.